Nos respetan
Los Estados Unidos nos respetan, al menos en baloncesto. Eso que para los de mi edad puede ser más que evidente, para la gente de la edad de mi padre, otro gran aficionado al baloncesto, es un triunfo mayor que las medallas y lo europeos (entiendase lo que digo en su justa medida).
Mi padre me ha contado un millón de veces (diez mil veces arriba o abajo) el alucinante partido de la selección en Los Ángeles y cómo soñaron con todo, en una época que según me cuenta el fútbol no estaba tan presente como ahora, pero el baloncesto era una cosa casi de críos y de niñas (conocíendolo estoy casi seguro de que exagera, pero que tendrá un poso de verdad el asunto).
El caso es que hoy cuando he leido la noticvia en el AS no he podido evitar acordarme de la historia y de lo importante que es haber llegado donde hemos llegado. Estoy convencido de que nuestro baloncesto no va a dar todavía muchas alegrías :)

